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Guión: Billy Wilder & I.A.L. Diamond (Teatro: Anna Bonacci)
Música: André Previn
Fotografía: Joseph LaShelle (B&W)
Reparto: Dean Martin, Kim Novak, Ray Walston, Felicia Farr, Cliff Osmond, Mel Blanc, Henry Gibson, Barbara Pepper, James Ward, Doro Merande, Howard McNear
La acción transcurre en Climax, un pequeño pueblo de Nevada en Estados Unidos. En este lugar vive Orville Spooner (Ray Waltson), profesor de piano y compositor frustrado que junto a su amigo Barney Millsap (Cliff Osmond), quien compone las letras, intentan hasta el cansancio lograr tener un hit de ventas para tener fama y fortuna. La suerte de estos dos personajes cambiara cuando por una cuestión del destino el cantante pop Dino (Dean Martin) aparece por el pueblo. Orville y Barney harán lo imposible para venderle una sus propias canciones a Dino, llegando a elaborar un plan muy descabellado.
Un tema principal que se trata en la película es la infidelidad. La paranoia constante de Orville de que su esposa Zelda (Felicia Farr) le es infiel lo hace sospechar de todo hombre que hable con ella y constantemente la espía y persigue.
Así también se muestra la extraña relación que se genera entre Polly pistolas (Kim Novak) (una prostituta a quien contratan para hacerla pasar por Zelda) y Orville. Los dos se dejan llevar una noche sabiendo que todo iba a volver a la normalidad al día siguiente. Y en forma paralela Zelda, haciéndose pasar por Polly, mantiene relaciones con Dino para convencerlo de que le compre una canción a Orville. De este modo se invierten los roles entre la ama de casa clásica y la prostituta.
La música tiene un rol fundamental y constantemente esta presente durante todo el film. La repetición en distintos momentos de la película y el tono pegadizo de la canción de Sofía hace que el espectador termine con la melodía grabada en la cabeza.
Bésame tonto no es una comedia inocente debido a que hace una critica social jugando con los roles que cumple la mujer y mostrando el perfil de las celebridades de Hollywood a trabes del personaje de Dino.
Andrés Francia
DIRECCIÓN: Billy Wilder.
GUIÓN: Charles Brackett, Billy Wilder, D. M. Marshman Jr.
ACTORES: Gloria Swanson, William Holden, Erich Von Stroheim, Nancy Olson, Jack Webb, Cecil B. De Mille, Hedda Hopper, Buster Keaton, H. B. Warner.
PRODUCCION: Charles Brackett.
MÚSICA: Franz Waxman.
FOTOGRAFÍA: John F. Seitz.
MONTAJE: Arthur P. Schmidt.
Comenzamos con una patrulla de policías, muchos periodistas, un cadáver flotando en la piscina de una mansión en pleno Subset-Bvlb y una voz en off contándonos que se produjo un homicidio. Unos minutos después descubrimos que esa voz en off es la del cuerpo que flota en la piscina, el cuerpo de Joe Gillis (William Holden). Aquí es cuando todo comienza a tornarse macabro y oscuro.
Joe Gillis, un frustrado guionista de películas, desempleado por el momento y a punto de perder su auto y apartamento, deja de correr en busca de trabajo para correr del departamento de rentas. Esto lo hace terminar escondiéndose en lo que parecía ser una abandonada mansión y aquí aparece la tentación, el egocentrismo, la necesidad, la desesperación, todo al mismo tiempo. Para alguien que escapa del departamento de rentas lo mejor seria encontrar una casa abandonada, sería como una bendición del cielo, pero lo que Gillis no imaginó es que la bendición y la perdición van prácticamente de la mano. Este perfecto lugar encontrado por Joe, resultó ser la “humilde” morada de Norma Desmond (Gloria Swanson) quien fuera una de las más grandes estrellas del cine mudo, ya olvidada y totalmente desaparecida de las cámaras. El hecho de que Gloria Swanson interprete este papel no es casual, veremos muchos puntos en común entre el personaje y ella en su vida real. Pero centrémosnos en su extravagante personaje, vil, malvado, desconectado por completo de la realidad. Ya la primera vez que vemos a Norma la encontramos entre penumbras, vestida totalmente de negro con una actitud extremadamente sospechosa y si hablamos de sospechoso cómo no nombrar a Max von Mayerling (Erich von Stroheim), su mayordomo, personaje que sembrará intrigas a lo largo del film.
Volviendo a Norma Desmond, a quien siempre veremos desenvolviéndose entre sombras, con ropa oscura, gafas y, como gran film negro, siempre con cigarrillos y alcohol. A medida que la película vaya corriendo veremos que Desmond se va tornando cada vez más misteriosa y, como si fuera algo directamente proporcional, a medida que aumenta el misterio de Norma Desmond aumenta el misterio en su criado, Max von Mayerling, quien al igual que ella se moverá entre las penumbras con su ropa oscura, pero de manera extremadamente sigilosa, siempre con la seriedad de una estatua. También veremos que a medida que Joe Gillis se vaya involucrando más con Norma Desmond se ira tornando más oscuro, más misterioso, podríamos decir que la ex estrella del cine mudo lo va manchando de a poco, así tal cual debió haber hecho con Max. Todo lo que este en torno a Norma se volverá oscuro. Vale decir que Max dirá una de las líneas más trascendentales y sorprendentes de todo el largometraje.
Una vez que en esta obra de arte entre en juego Betty Schaefer (Nancy Olson) veremos una cierta tensión sexsual, muy leve en su primer encuentro con Joe, pero ya extremadamente notoria en el segundo, la fiesta de año nuevo. Esta tensión entre ellos se mantendrá hasta el final, tratando de disfrazarse de amor y llegando a ser la perdición de Norma Desmond. Veamos, si comparamos a Norma con Joe a simple vista, son el polo opuesto y Betty es exactamente el contraste de Norma, por lo cual es justamente lo indicado para Gillis ¿Pero hasta que punto Joe Gillis es mejor persona que Norma Desmond? ¿Resulta ser menos misterioso? ¿Tiene menos misterio su forma de actuar? Claro que no, por eso no es inesperado el final, del cual ya sabemos una parte con anticipación, pero no por eso deja de ser sorprendente, amargo para algunos, dulce para otros, depende del lado en que nos posicionemos.
Milton Soñez
“Sunset Boulevard” protagonizado por Gloria Swanson en el papel de Norma Desmond y William Holden como Joe Gillis; cuenta la historia de una antigua estrella del cine mudo incapaz de aceptar que sus días de gloria pasaron y que sueña con triunfar nuevamente en la pantalla grande. En el transcurso de este sueño, su mayordomo (Erich Von Stroheim) y Joe Gillis tendrán una particular intervención en su vida. Recursos artísticos como la música de fondo no suelen tener una fuerte presencia en películas pertenecientes al género negro. Pero en “Sunset Boulevard” podemos ver cómo está desde el principio hasta el final, inclusive en algunas escenas siendo cómplice y participante explícito de determinadas situaciones. Por ejemplo: Cuando el mayordomo de Norma toca el piano, acompaña la escena que se desarrolla e introduce la música de fondo de forma “accidental”. También, es posible encontrarla cuando ella da una fiesta y los músicos tocan su mansión dándole color a la velada. Otra característica de las películas de este género, muy marcada, es la constante presencia de asesinatos o muertes. Si bien en este film no es la trama principal, podemos observar dos muertes, la del mono y la de Gillis; y simbólicamente una tercera que es la de Norma Desmond como estrella de Hollywood. Particularmente “Sunset Boulevard” ofrece una descripción en palabras de los escenarios en los que transcurre la historia llevada a cabo por el narrador. Destaco este punto ya que, la descripción, es un recurso muy poco frecuente en films de cine negro. El juego de luces y sombras es muy utilizado para señalar las multitudes de gente o las ausencias de la misma. Por ejemplo, en el set de filmación, se encienden cuando reconocen a Norma y todos van hacia ella, pero se apagan cuando se encuentra sola en su habitación o en la misma escena las personas se alejan de ella. Si trasladamos estas tonalidades a la vestimenta, es posible observar cómo lo malo que va haciendo Gillis al engañarla e irse con Betty (Nancy Olson) a redactar el guión, los vestidos de la protagonista se adentran en la gama de los colores claros, como si la libraran de culpa y la revistieran de bondad. Particularmente, los personajes mantienen la línea característica del cine negro. Ella es quien posee la autoridad y el control de las situaciones, es la poseedora del dinero y por quien todos actúan en pos de sacar algún provecho. Y él es la persona “normal”, trabajadora, que tiene muchas deudas y debe conseguir el dinero sea como sea para poder solventarlas, salvarse a sí mismo y para ello se somete a la autoridad de la mujer, creyendo sacar provecho de esa situación pero al fin de cuentas termina condicionado y muchas veces, como vulgarmente se dice, “sin el pan y sin la torta”. Ya que al finalizar el film no tiene ni el dinero ni la mujer de la cual verdaderamente se enamoró y sus últimos días de vida se vieron sometidos a una constante de situaciones poco agradables. Al final del film podemos ver una mayor inclusión de personas en las escenas (no muy frecuente en el cine negro) y un juego de la cámara en rallenti cuando Norma baja las escaleras y se despide, finalmente, de su vida exitosa. Este efecto es muy significativo y hasta puede tomárselo como un resumen de la película ya que, esta larga despedida lograda por la cámara lenta es, en sí, en lo que la vida de Norma Desmond se transformó, además de ser parte muy importante de la trama de la película. Así, “Sunset Boulevard” nos ofrece a través de la mezcla de elementos de la comedia con el drama una historia que parece un sueño, que a la vuelta de la esquina puede tornarse en la más amarga pesadilla. Porta, Daniela-. |